Algo nos falta, algo no está
bien,
Y yo lo siento siempre y no sé
qué hacer.
Hay una voz en mi, que se que
aparecerá,
Que no me deje vencer, que busque
más allá.
¡Por fin!, ¡Todos estaremos
juntos!
¡Por fin!, ¡Llegara a nuestro
mundo!
¡Por fin!, ¡Nuestra unión no se
podrá romper!
¡Por fin!, ¡No hay nubes de
dolor!
¡Por fin!, ¡Brillando la luz del
amor!
¡Por fin!, ¡Un día llegara el
final feliz!
¡Unidos todos por fin!
¡Por fin!, ¡Todos estaremos
juntos!
¡Por fin!, ¡Llegara a nuestro
mundo!
¡Por fin!, ¡Nuestra unión no se
podrá romper! ¡No!
¡Por fin!, ¡No hay nubes de
dolor!
¡Por fin!, ¡Brillando la luz del
amor!
¡Por fin!, ¡Y este final será
feliz!
¡Unidos todos por fin!
¡Por fin!
Sonic tocaba la canción con su guitarra. Los demás le escuchaban maravillados, pues nunca habían escuchado una melodía tan singular. Knuckles, con la pierna vendada, ya
sabía como tocaba Sonic, y sonreía sin más.
Sonic había contado a los demás lo sucedido desde que se marchó de casa de Amy, además de presentarles a Merna, a quien Tails se alegró mucho de volver a ver. En cambio, Sonic no se sorprendió de volver a ver a Chris
- Sabía que tarde o temprano conseguirías volver – dijo Sonic – aunque no tan pronto
- Después de oír las palabras del Oráculo, no me lo pensé dos veces – dijo Chris
sonriendo –. A mí también me pilló por sorpresa
- ¿Como supiste donde estábamos, Sonic? – preguntó Tails – porque no te llevaste el reloj multifunción que te regalé – dijo tendiéndole la mano con el reloj en ella
- Bueno – respondió Sonic alargando la mano para coger el reloj – digamos que siempre he tenido el don de la oportunidad. Pasábamos por aquí y oímos ruidos de pelea
- Llegaste justo a tiempo – dijo Knuckles – ya casi no podíamos defendernos. Por cierto ¿Qué clase de robots eran estos? No parecían Roboguardias
- Es que no lo eran. Estos solo eran MiniBots – dijo Sonic examinando una pieza que había cogido de entre los restos – su única misión es paralizar a los intrusos
- En mi caso, casi lo consiguen – dijo Knuckles agarrándose la pierna – Aun me duele, pero no tardaré en recuperarme
- Lo que no entiendo es como se hacían más fuertes cada vez que los derribábamos – dijo Amy – ¿Sabes algo de eso, Sonic?
- No mucho. Tan solo sé que son unos robots extremadamente duros. Por eso no conseguíais destruirlos. Son del tipo de robots que se fortalecen con cada golpe que reciben. Casi nada
Sonic depositó la pieza en una repisa. Su expresión cambió a pesadumbre y dijo:
- Knuckles ¿Les has contado todo?
- Sí, Sonic – contestó Knuckles con seriedad
- Entonces sabéis que ya no tengo nada que ocultaros. Merna y yo fuimos a ver al Oráculo de Delphius y nos dio esto – dijo mostrando el pergamino que recibió – Es el lugar donde están mis hermanos y tengo que ir. Iré solo
- No puedes ir solo, Sonic – dijo Tails – iremos contigo
- Tails tiene razón, Sonic – terció Merna –. Además, recuerda lo que te dijo el Oráculo, que no podías hacerlo todo tú solo
- No – contestó Sonic – esos robots casi os atrapan, ya los habéis visto. He perdido muchas cosas y no me gustaría perderos a vosotros también – dijo Sonic casi llorando
Amy se acercó a él y le tomó del brazo
- Sonic – le dijo suavemente – Juntos hemos vivido muchas aventuras, y nunca te hemos abandonado. Sabemos que esto es peligroso, pero nosotros tampoco queremos perderte a ti. No te abandonaremos jamás, igual que tú tampoco nos abandonarías a nosotros
Sonic cambió su expresión de tenso a relajado, y diciendo un tímido "gracias", abrazó a Amy mientras unas lágrimas resbalaban por sus ojos. Entonces dijo alegremente:
- Bueno, en marcha. Mis hermanos estarán encantados de conoceros. Adelante, rumbo a la gran encrucijada
- ¡A la orden! – dijo Tails sonriendo
Chris también se puso contento mientras pensaba: "¡Este es nuestro Sonic!"
Shadow, Rouge y Omega estaban junto a los rescatados, que todavía seguían inconscientes
- ¡Eh, vosotros! – dijo Shadow - ¡Despertad de una vez!
El erizo plateado y la gata púrpura abrieron lentamente los ojos
- ¿So... Sonic? – dijo la gata
Pero nada más ver a Shadow, sus caras pusieron una expresión de desconcierto. Se levantaron rápidamente, dieron un salto hacia atrás y se pusieron en posición de combate
- ¡Tú no eres Sonic! – gritó ella
- ¿Y ahora os dais cuenta? – dijo Shadow en tono burlón
- ¿Estás segura de que no es él? – le preguntó el erizo plateado
- Completamente. Se parece mucho a Sonic, pero sé que no es él
- Ya está bien, chicos – dijo Rouge – ¿Nos vais a explicar de una vez quienes sois?
- ¿Y por qué íbamos a hacerlo? – preguntó la gata – que yo sepa, vosotros tampoco os habéis presentado
- Yo soy Rouge, y ellos son Shadow y Omega. Conocemos a Sonic – dijo la murciélaga – somos amigos suyos
- No pluralices – le cortó Shadow – yo no soy amigo de ese erizo. Que nos parezcamos físicamente no significa nada
- No me estás ayudando, Shadow – dijo Rouge – Está bien, yo soy amiga de Sonic, y puedo llevaros ante él, pero necesito saber quiénes sois
El erizo y la gata se dieron la vuelta y hablaron entre ellos
- ¿Deberíamos confiar en ella? – preguntó el erizo
La gata miró de reojo tanto a Shadow como a Omega. Entonces dijo:
- Creo que sí. Si nos han rescatado de esos Roboguardias, puede que sean de fiar, pero
no bajes la guardia
Ambos se dieron la vuelta y la gata dijo:
- Mi nombre es Blaze y él es Silver
- ¿Y por qué os tenían encerrados? – preguntó Rouge
- Hemos venido del futuro – dijo Silver – de unos doscientos años, para ser exactos
- ¿Ah, si? – preguntó Rouge – ¿Y como es el futuro?
- Está todo devastado – dijo seriamente Silver – Todo el planeta ha sido robotizado. Apenas quedábamos unos pocos grupos en la resistencia
- Eso me resulta familiar – dijo Shadow – Gobierna un tirano que aplasta a quien se le opone, ¿Verdad?
- Sí – dijo Blaze –. No tiene compasión y nadie puede hacerle frente
- Esclaviza a todo el mundo – dijo Silver – Nosotros formábamos parte de un gran grupo que combatía sus fuerzas, pero nos tendieron una emboscada. Apenas escapamos tres
- Entonces yo recordé a Sonic el Erizo – prosiguió Blaze – En las crónicas históricas se le mencionaba como el mayor héroe que había tenido Mobius. Él estaba en el pasado, y decidimos ir a pedirle ayuda. Entre los tres logramos construir una máquina del tiempo y viajamos a esta época
- Perdona, pero has dicho tres y vosotros solo sois dos – interrumpió Rouge
Blaze y Silver bajaron la cabeza, apesadumbrados
- Eso es porque al poco de llegar a esta época un grupo de Roboguardias nos descubrió y nos atacó – dijo Silver
- Luchamos con todas nuestras fuerzas, pero cuantos más destruíamos más aparecían – dijo Blaze – Al final nos apresaron. Como nuestra compañera, Marine, no tenía ningún poder especial, la separaron de nosotros
- Un tipo muy extraño que se hacía llamar Robotnik dijo que podíamos ser útiles para su nueva arma, – dijo Silver – y que después de hacer nosequé iba a robotizarnos. Eso es lo último que recuerdo
- ¿Y cuáles son vuestros poderes especiales? – preguntó Rouge
Silver extendió sus manos hacia Rouge. Entonces Silver emitió un brillo azulado e hizo que Rouge se elevara en el aire
- Mi poder es el de la telekinesia – dijo Silver – Puedo mover cualquier objeto sin necesidad de tocarlo
- Está bien, pero bájame – dijo Rouge, molesta – que sé volar yo sola
Silver bajó la mano y Rouge aterrizó suavemente en el suelo. Entonces Blaze levantó la
mano y apareció en ella una bola de fuego
- Mi poder es la pirokinesis – dijo Blaze – Puedo generar fuego
- Impresionante – dijo Shadow – Ya veo por qué os encerró ese falso Robotnik. Ahora sois libres, marchaos. Rouge, Omega, vámonos. Tenemos que seguir buscando
- Espera – dijo Silver – ¿podrías decirnos al menos donde podemos encontrar a Sonic el Erizo?
- No hace falta que le busques – Sentenció Shadow – Él te encontrará
Acto seguido sacó una Esmeralda Caos y diciendo "Control de Caos" desapareció junto con Rouge y Omega, ante el desconcierto de los otros dos
Vector, Espío y Charmy llegaron hasta una antigua ciudad devastada. Todo parecía lleno de escombros
- ¿Seguro que ha pasado por aquí, Vector? – preguntó Charmy
- Si, estoy seguro. Me ha parecido ver una silueta entrando en esta ciudad derruida, y por la descripción que nos dio Tails, tiene que ser ella
- Abramos bien los ojos – comentó Espío mirando de izquierda a derecha – no sabemos si aparecerá otro robot
Seguían pasando entre los escombros
- Este sitio está devastado – dijo Espío – Este lugar debió ser el escenario de una batalla
terrible o una guerra
- No parece que haya nadie por aquí, Vector – dijo Charmy divisando los alrededores
- ¡Mirad! ¡Allí! – exclamó de pronto Vector
Una extraña silueta se movía entre los edificios. Iba vestida con una capa roja, adornada con una capucha del mismo color. Apenas se distinguían sus ojos, de un color verde brillante, similar al de alguien a quien ya conocían
- Bienvenidos. Os estaba esperando
- Eres la madre de Sonic, ¿Verdad? – preguntó Vector
- Sí, soy yo – dijo ella – perdonad que no me descubra. Podrían estar espiándonos
- ¿Sabías que te estábamos siguiendo? – dijo Espío
- Sí
- ¿Y por qué nos has traído hasta aquí? – dijo Charmy
- El lugar donde estáis es donde estaba mi castillo. Hace años fue derruido por el falso
Robotnik. Su palacio está en el centro de Robotrópolis. Quería ver de nuevo este lugar.
Sé que se acercan malos tiempos y no sé si viviré para volver a ver mi reino como era antes
- Podemos ayudarte – dijo Vector
- Lo sé – dijo la reina – Para esto va a hacer falta mucha gente. Se acerca una guerra terrible. Por ello, necesito vuestra ayuda. Necesito pediros un favor muy grande
- Díganos, majestad – dijo Vector haciendo una exagerada reverencia. Espío y Charmy lo imitaron, aunque con menos intensidad.
La Reina Aleena sonrió. Entonces les dijo:
- Escuchadme bien. Tenéis que dirigiros a…
Continuara...
Eso fue todo por hoy... Hasta pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario