lunes, 10 de septiembre de 2012

5. Problemas a la entrada


Los trabajos para reparar el Tifón Azul duraron toda la noche y buena parte de la mañana. Shadow y Omega fueron los que más rápido trabajaron, consiguiendo reconstruir el Cañón de Potencia Sonic y la nave de Amy, que quedaron destruidos en la batalla contra los Metarex, además de construir un par de naves nuevas.
A pesar de las reticencias de Knuckles, cogieron la Esmeralda Principal para darle energía a la nave. Unas horas después, la nave ya estaba lista para volver a elevarse por los aires.

- Bien, estamos listos – dijo Amy – ¿Por dónde empezamos a buscar a Sonic?

-Seguro que se ha ido hasta Robotrópolis – dijo Knuckles – Lo que no sé es hacia donde

-En ese caso, más vale que pongáis rumbo hacia allí, que es lo que me interesa – dijo Shadow – Sonic no me importa en absoluto

Los demás le miraron con asombro. Entonces Knuckles dijo:
-Espera un momento, Tails. ¿No le regalaste un reloj multifunción a Sonic? ¿Tiene alguna función de comunicador? Podríamos comunicarnos con él

- Claro que la tiene, Knuckles – respondió Tails – el único problema es que Sonic se dejó el reloj cuando salió corriendo

- ¡Típico de Sonic! – dijo Amy – También se dejó esto – dijo examinando el medallón – tenemos que devolvérselo

- Todos atentos – dijo Tails – voy a poner rumbo hacia Robotrópolis

El Tifón Azul salió volando hacia ese desconocido lugar.

El Equipo Chaotix estaba reunido en su agencia. Estaban discutiendo como empezar el nuevo caso que tenían entre manos

- Bien, ¿Estáis listos? – preguntó Vector

- Yo sí – dijo Charmy

- Yo también – dijo Espío – pero la pregunta es: ¿Por donde empezamos a buscar a esa reina?

- Tal vez deberíamos empezar por investigar el paquete que le enviaron a Sonic – sugirió Vector – No creo que esté en Robotróplis... todavía

- Sí, me parece bien – dijo Espío – Entonces vamos a preguntar por los alrededores. Alguien tiene que haber visto algo

- ¡Estupendo! – dijo Charmy revoloteando de alegría - ¡Por fin vamos a hacer de detectives!

Y el grupo salió de su caserón y se dispuso a iniciar la investigación. Les esperaba una minuciosa investigación.

Eggman estaba muy sorprendido. No paraba de hacerle preguntas a Bokkun:

- ¿De verdad dijeron eso? ¿Van a ir a Robotrópolis?

- Sí, doctor. Eso fue lo que dijeron – dijo Bokkun

- Esos chicos no saben donde se meten – dijo Eggman con severidad – Si van a ese lugar, quizá no vuelvan, y si Sonic no vuelve, entonces ¿Quién se va a oponer a la reconstrucción de mi imperio? ¡Tengo que hacer algo! ¡Decoe! ¡Bocoe! ¿está ya listo el Egg Halcon?

- Sí, doctor – dijo Decoe – Está en perfectas condiciones para emprender el vuelo

- Solo falta que usted de la orden – dijo Bocoe

- Montad todo el equipo y preparaos. Saldremos dentro de dos horas. Nos espera una misión casi tan importante como la de los Metarex

Sonic apareció de repente en medio del mar, cayendo al agua. Intentó nadar y mantenerse a flote, pero apenas sabía nadar. Sus fuerzas fueron flaqueando, y poco a poco fue hundiéndose, hundiéndose…

De pronto, una figura difusa nadaba hacia él. Le cogió por la mano, y lentamente, le subió a la superficie. ¿No sería…?

- Por fin he conseguido subirte – dijo Merna - ¿Estás bien?

- S… Si, perdona – dijo Sonic tosiendo – Es que de repente me pareciste otra persona, nada más

- ¿Tienes idea de cómo hemos ido a parar aquí? – preguntó Merna mirando a su alrededor – No parece que Robotrópolis esté por aquí

- Es que la otra vez que utilicé este sistema para teletransportarme era a menor distancia, y yo solo – contestó Sonic – Debería haberlo previsto

- ¿y ahora qué hacemos? – preguntó Merna

- Creo que estamos cerca – dijo Sonic – ¿No sientes eso?

- ¿El qué?

- Como una extraña energía. Mira hacia allá – dijo señalando hacia el este. Se veía como una gran cúpula verde

- ¿Qué es eso, Sonic?

- Debe ser una barrera que nos impide entrar – dijo Sonic – ¿Cómo haremos para cruzar?

- ¿Y si cruzamos bajo el agua? – preguntó Merna

- Buff, me da miedo sumergirme – dijo Sonic mirando con reticencia el agua

- Bien, coge aire y agárrate bien, que vamos a cruzar

Sonic y Merna se sumergieron bajo el agua. Sonic abrió los ojos y descubrió que aquella especie de cúpula verde no se extendía bajo el agua. Esto podía ser una ventaja para ellos. Mientras buceaban, Sonic contempló la vida submarina: peces hermosos nadaban despreocupados, ajenos por completo a todo cuanto pasaba en la superficie. A los ojos de Sonic venía el recuerdo de cuando Amy atacó al Doctor Eggman, furiosa porque éste le había roto la pulsera que ella iba a regalarle a Sonic. Entonces Amy cayó al agua. Sonic se tiró para salvarla, a pesar del miedo que le daba el agua. Despues de aquello, arregló la pulsera que le había hecho Amy y se la puso. Desde entonces la llevaba oculta bajo el guante, y la consideraba como un amuleto.

De pronto, Sonic volvió a la realidad. Merna estaba ascendiendo. Parece que habían pasado la barrera y estaban dentro. Al subir a la superficie, Merna dijo:

- ¡Lo hemos conseguido! ¡Estamos dentro!

- Sí, gracias a ti – dijo Sonic

De repente, sonó como una alarma muy fuerte. Ni Sonic ni Merna sabían muy bien de donde procedía, pero Sonic estaba seguro de que eso significaba problemas.

- ¡Prepárate, Merna! – gritó Sonic mirando a su alrededor – Me parece que vamos a tener compañía!

Sonic no se equivocaba. En cuestión de segundos apareció una pequeño robot que se dirigía hacia ellos. Era esférico, con la mitad superior de color azul oscuro y la mitad inferior de color negro. Estaba propulsado por cuatro pequeños propulsores en la parte inferior, y por la parte superior sobresalían varias pequeñas chimeneas. Y en el centro justo del robot sobresalía un soplete

- ¿Qué es eso? – preguntó Merna

- Parece Soplo de Fuego, un robot de los que construía Eggman – dijo Sonic – pero derroté a ese robot hace mucho tiempo ¿Cómo es posible que haya vuelto?

- ¡Cuidado Sonic! – gritó Merna. Entonces tiró de la mano de Sonic y se sumergieron justo cuando del soplete del robot salió una fuerte llamarada.

Merna nadó todo lo deprisa que pudo para colocarse a una distancia segura del robot y poder volver a subir a la superficie

- ¡Vaya, ahora estoy seguro de que no es el mismo robot! – dijo Sonic – El Soplo de Fuego que yo conocía no tenía tanta potencia. Mejor, así nos divertiremos más derrotándolo

- ¿Qué vamos a hacer, Sonic? – dijo Merna – ¿Cómo vamos a derrotarlo?

- Voy a intentarlo por el método tradicional – dijo Sonic sonriendo

Entonces se lanzó con un Spin Dash hacia el robot. El ataque acertó al robot, pero éste aparentemente no se alteró. En cambio, cuando Sonic volvió a caer al agua, le lanzó una serie de bombas. Sonic por suerte consiguió esquivarlas gracias a otro Spin Dash. Con él Sonic se dirigió de nuevo hacia el robot y logró colocarse en la parte superior

- Bien – dijo Sonic – ahora solo tengo que destruirlo desde aquí arriba y… ¡Aaaaaaaaaaaaaaah!

Sonic saltó corriendo del robot y se tiró al agua agarrándose los pies. Merna nadó rápidamente para recogerle.

- ¿Qué te ha pasado? – preguntó Merna – ¿Por qué has saltado tan de repente?

- Es que el techo del robot estaba ardiendo – contestó Sonic – Pero eso me da una idea: si conseguimos enfriarlo, a lo mejor lo destruimos

- ¡Bien pensado! – dijo Merna – Pero ¿Cómo lo hacemos?

- Creo que lo tengo. Mira, esto es lo que vamos a hacer

Después de haber atendido a las explicaciones de Sonic, Merna se sumergió. Mientras, Sonic se lanzaba de nuevo contra el robot

- ¡Remolino! – Gritó Sonic

Seguidamente giró en círculos alrededor del robot, el cual lanzó varias llamaradas y alguna que otra bomba intentando acertar al erizo sin éxito. Pasados unos instantes, ya no lanzaba más que llamaradas

- ¿Qué pasa, se te han acabado las bombas? – preguntó Sonic riéndose mientras caía de nuevo al agua – Venga, atácame con el soplete, que estoy aquí

El robot voló hasta situarse cerca de Sonic y se preparó para soltarle una llamarada. De pronto, una gigantesca ballena saltó del agua, y al caer de nuevo provocó una inmensa ola que pilló por delante al robot, haciendo que se apagaran sus llamas y cayera al agua. Al segundo siguiente explotó. Merna entonces emergió y se reunió con Sonic

- ¡Lo logramos! – dijo Merna muy contenta – ¡Hemos vencido!

Sonic sin embargo estaba examinando los restos del robot que salieron flotando a la superficie. En uno de ellos había una "R" roja

- ¿Ocurre algo, Sonic? – dijo Merna

- No, nada – dijo Sonic de pronto – Es solo que ya sé por qué este Soplo de Fuego era más fuerte que el anterior al que me enfrenté. Éste lo ha fabricado el falso Robotnik. Debe ser aun más inteligente que Eggman

- ¿Y ahora qué hacemos? – preguntó Merna

- Creo que deberíamos seguir hacia tierra firme ¿Crees que tu amiga ballena podría llevarnos? Es que ya estoy un poco cansado de tanta agua

- Claro, Sonic – dijo contenta Merna – Vamos, ella nos llevará hasta la playa más próxima

Ambos se subieron sobre la ballena y prosiguieron el camino hacia la tierra desconocida. Sonic ahora estaba seguro de que el falso Robotnik sabía que se había infiltrado en su territorio

¿Qué nuevos peligros les esperan a Sonic y Merna cuando lleguen a tierra firme? ¿Podrán Tails y los demás entrar en Robotrópolis como ha hecho Sonic? ¿Lograrán los detectives de la agencia Chaotix encontrar a la madre de Sonic? ¿Por qué Eggman se ha preocupado tanto al oír los planes de Sonic y sus amigos? Y sobre todo ¿Qué hago yo haciendo tantas preguntas? 

sábado, 8 de septiembre de 2012

4. Una búsqueda pendiente



Sonic había huido de la casa de Amy a toda velocidad, mientras no dejaba de pensar para sí mismo: "¿Por qué otra vez?".

Tras hallarse a centenares de kilómetros de allí, se paró en seco. "De nada sirve huir", pensaba. Estaba cerca del mar, y por primera vez en mucho tiempo, se sentía sin fuerzas. Se tendió en el suelo y cerró los ojos. Era de noche y soplaba un aire frío. A sus ojos vino un recuerdo del pasado.

- FLASHBACK -

Un erizo azul, otro verde con varias púas de punta y chaleco rojo y una eriza púrpura con las púas y el flequillo rosas estaban rodeados por Robotnik y su ejército de Roboguardias. Los tres hermanos habían sacado sus instrumentos musicales y los utilizaron para disparar rayos de luz contra los Roboguardias. Caían como moscas

- ¡Duro con ellos! – gritaba Sonic

- ¡Adelante, que ya son nuestros! – decía Manic

- ¡No va a quedar ni uno! – decía Sonia

Poco después estaba todo lleno de restos de Roboguardias. Los tres cesaron los ataques mientras gritaban:

- ¡Hemos ganado! ¡Por fin podremos volver a ver a mamá!

Pero se equivocaban. Entre las montañas de chatarra apareció el Robotnik. Tenía una herida en la cara, pero... ¡Era metálica! ¡Un robot! Ese no era Ivo Robotnik, un brillante científico de dudosa reputación, sino un robot. Era el falso Robotnik. Y no había resurgido solo. Junto a él aparecieron muchos más Roboguardias que antes

- ¿Creíais que me habíais derrotado? – dijo el falso Robotnik con una sonrisa maléfica – ¡Este es vuestro fin!

Sonic y sus hermanos volvieron a atacar, pero los Roboguardias iban ganando terreno. Cada vez estaban más cerca. Uno agarró a Sonia por el pie.

- ¡Voy en tu ayuda, Sonia! – gritó Sonic

- ¡No lo hagas! ¡Salvaros vosotros!

- ¡No nos iremos sin ti! – gritó Manic

Pero los Roboguardias ya habían cogido a Sonic y Manic. Sonic forcejeó con el Roboguardia que le tenía agarrado y logró soltarse, aunque su medallón se cayó al suelo. No veía su guitarra, pero podía atacar al Roboguardia que tenía cogida a Sonia, pero ¿Conseguiría liberarla?

- ¡No! ¡Vete! ¡Sal corriendo! – gritaba ella, habiendo intuido sus intenciones

- Pero…

- ¡Vete! ¡Si se salva uno de nosotros todavía quedará esperanza! ¡No te arriesgues a que te vuelvan a coger! ¡Huye!

No le quedaba otro remedio. Corrió lo más rápido que pudo. Ningún Roboguardia pudo pararle. Cuando se encontraba en los límites de Robotrópolis, se puso de rodillas, agotado. De sus ojos escaparon algunas lágrimas. Había perdido todo lo que le importaba: sus padres adoptivos, su tío Chuck, ahora sus hermanos… nada tenía sentido para él. Y pensar que días atrás había celebrado su cumpleaños con sus hermanos. Entonces cayó al suelo, agotado. Nunca supo cuanto tiempo permaneció así. Cuando se recuperó tomo la decisión de no volver a acercarse a Robotrópolis hasta que estuviera preparado. Hasta entonces sería demasiado doloroso para él. Emprendió su camino en solitario.

- FIN DEL FLASHBACK -

Y, sin darse cuenta, se quedó dormido
Mientras, en casa de Amy todo se había quedado en silencio sepulcral. Llevaban un buen rato discutiendo con Shadow y su grupo. Sin embargo, éste no parecía satisfecho con las explicaciones que le daban

- ¿Así que no tenéis ni idea de por dónde puede andar Eggman? – dijo severamente

- Es la verdad, Shadow – respondió enérgicamente Knuckles – Si lo supiésemos ¿Por qué te lo íbamos a ocultar?

- ANALIZANDO TONO DE VOZ – dijo Omega iluminando sus ojos rojos con más intensidad – EL EQUIDNA ROJO NO MIENTE

- De acuerdo – dijo Shadow – pero también me interesa ese falso Robotnik. Si es un impostor seguro que sabe dónde está el auténtico. Vamos a hacerle una visita
Shadow sacó una Esmeralda Caos y gritó:

- ¡Control de Caos!

Shadow, Rouge y Omega desaparecieron de pronto, pero un segundo después volvieron a aparecer tumbados en el suelo, como si los hubiesen golpeado

- ¿Qué os ha pasado? – dijo Tails, sorprendido

- Una especie de barrera invisible nos ha hecho rebotar – dijo Rouge levantándose

- BARRERA ANTI-INTRUSOS – dijo Omega incorporándose – INVISIBLE PERO EFECTIVA

- El Control de Caos no funciona – añadió Shadow poniéndose en pie de un salto – creo que tendréis que llevarnos hasta allí

- ¿Qué? – dijo Amy – No cuentes con nosotros. Acercarse allí es como firmar una sentencia de muerte

- Pero Amy – dijo Tails – No olvides que tenemos que encontrar a Sonic. Seguro que cuando recapacite se decidirá a ir hasta allí. Necesitará nuestra ayuda

- Bien por el zorro – dijo Rouge con sarcasmo – Y, si como habéis dicho la madre de Sonic es una reina ¡Seguro que tiene montones de joyas!

- ¡Rouge! – dijo Knuckles - ¿Ni siquiera te puedes olvidar de que eres ladrona en un momento como este?

- Mira, cariño – dijo ella molesta – Yo pienso en lo que quiero, y ahora quiero encontrar joyas

- ¡Ya está bien! – gritó Amy – Vale, iremos a Robotrópolis. Mi Sonic ya ha pasado por mucho él solo, y es hora de ayudarle

- ¿Y como vamos a ir? – dijo Cream – No creo que vayamos a caber todos en el Tornado X

- Esperad, esperad – dijo Vector de pronto – Nosotros tres no iremos

- ¿Qué? – dijeron a la vez Cream y su madre

- Nosotros somos detectives, no aventureros – añadió Espío

- En ese caso, creo que tengo un trabajo para vosotros – dijo Tails – ¿Por qué no buscáis a la madre de Sonic? Eso sí que sería un caso digno de vosotros: buscar a una reina

En ese momento, en los ojos de Vector y Charmy apareció el símbolo del dólar, aunque parece que nadie más que Espío se dio cuenta de ello

- ¡Tiene razón, Vector! – dijo Charmy - ¡Imagínate la reputación que nos daría resolver un caso de este tipo

- Hmmm... pues no es mala idea – dijo al fin Vector – ¡Entonces decidido! ¡La agencia Chaotix buscará a esa reina!

- Me alegra oírlo – dijo Vanilla, lo que hizo que Vector se sonrojara – pero yo sí que debo quedarme. Alguien debería avisar a Sonic por si se le ocurre volver aquí ¿No os parece?
Los demás asintieron

- Bien, y ahora que habéis solucionado vuestros problemas – dijo Rouge - ¿Cómo vamos a ir todos hasta allí? Somos ocho, y el Tornado X solo tiene 4 plazas no? Ni aunque yo vaya volando cabremos todos

- Bueno – dijo Tails – podríamos utilizar el Tifón Azul, pero todavía necesita varias reparaciones. Tardaría horas

- En ese caso, os tendremos que ayudar – dijo Shadow, molesto – Quiero estar allí cuanto antes

- Y yo no me cansaré de agitar las alas – dijo Rouge

- ¡Alto ahí! – dijo Knuckles toscamente mirando a Tails – la última vez utilizaste la Esmeralda Principal para darle energía, y al final acabó hecha pedazos ¿O es que no lo recuerdas? No cuentes con ella esta vez

- Pero Knuckles, no tenemos otra cosa. Yo solo tengo una Esmeralda Caos y Sonic otra… –dijo Tails, aunque de pronto Amy y Cream se dirigieron hacia Knuckles

- Déjanoslo a nosotras, Tails – dijo Amy sacando su martillo Piko-Piko – Si no quiere, nosotras lo convenceremos

Knuckles se asustó. La mirada de Amy intimidaba mucho, y si se enfadaba, era todavía peor, así que se arrodilló y dijo

- Está bien, podéis utilizarla ¡Me rindo!

- Ya sabía yo que serías razonable – dijo Rouge

La decisión ya estaba tomada. Irían hacia Robotrópolis. Lo que no sabían, es que una pequeña figura negra de ojos amarillos estaba espiándolos y había oído toda la conversación

- Ji, ji, ji – dijo de pronto – al Doctor Eggman esto va a interesarle mucho

Varias horas después, Sonic abrió los ojos. Estaba amaneciendo. Se levantó lentamente y miró el mar. El agua le daba miedo. Pero más miedo le daba acercarse a Robotrópolis. Iba siendo hora de empezar a superar sus temores. Se metió hasta la cintura. El agua estaba helada. Entonces miró al reflejo de su cara y dijo:

- ¿A quién pretendo engañar? Tengo que cumplir mi destino. No puedo seguir huyendo

De pronto, algo emergió del agua. Sonic retrocedió

- ¿Sonic? ¿Eres tú? – dijo una voz

Una sirena había aparecido ante él. O más bien una erizo-sirena. Tenía las púas amarillas, al igual que su cola. No era la primera vez que Sonic veía aquella cara

- ¿Merna? – dijo Sonic de pronto

- Sí, soy yo – dijo con entusiasmo – me alegra que no te hayas olvidado de mí. Han pasado muchos años.

- Sí, tienes razón – dijo Sonic acercándose a ella - ¿Qué tal Mertopia? ¿Todo sigue tranquilo?

- Sí, y todo gracias a ti – dijo alegremente – ningún villano ha vuelto a molestarnos. 

¿Recuerdas la primera vez que nos vimos, que estaba desesperada?

- Sí, ¿cómo voy a olvidar la sorpresa que nos diste a Tails y a mi?

- Por cierto, ¿Cómo está Tails? ¿Ya no va contigo? – preguntó Merna

- Sí, lo que pasa es que he tenido que irme y... – dijo bajando la mirada – no, creo que no debería contarlo. Es una historia muy larga y triste

- ¿Qué? Vamos, Sonic, nunca te he visto tan triste ¿Por qué no me lo cuentas? Al fin y al cabo, tenemos todo el tiempo del mundo, y seguro que al hacerlo te sientes mucho mejor

- Bueno, no sé si disponemos de tanto tiempo – dijo Sonic levantando la mirada – pero te lo contaré

Sonic le contó toda la historia a Merna. Lo hizo con desahogo, como si tuviera la necesidad de contárselo a alguien. Ella se quedó asombrada

- ¡Es increíble! – dijo de pronto – ¿Y por qué nunca has regresado? No debiste haberte olvidado de ello durante todo este tiempo

- ¿Crees que lo olvidé? – dijo Sonic con lágrimas en los ojos – No hay una sola noche que no haya pensado en ello – pero tan solo disimulaba a los ojos de los demás

- ¿Y por donde está Robotrópolis? – preguntó Merna

- Está al otro lado de este océano – respondió Sonic – Tienes razón, tengo que regresar allí. Seguro que Knuckles le ha contado a los demás esta historia, así que igual ya se han puesto en camino ¡Entonces nos veremos allí! Pero no sé como voy a cruzar el océano. Sólo tengo una Esmeralda Caos, así que no puedo ir volando

- ¿Has olvidado que soy una sirena? – dijo Merna guiñándole el ojo – podríamos cruzar juntos

- Se me ocurre una idea mejor – respondió de pronto Sonic – cógete a mi mano, a ver si esto funciona

Merna cogió la mano de Sonic, y éste, con la otra, sacó una Esmeralda Caos verde y gritó: "¡Control de Caos!". Ambos desaparecieron de repente. Una nueva aventura acababa de comenzar

Continuara...

miércoles, 5 de septiembre de 2012

3. El origen de sonic 2/2


- ¿Y qué pasó entonces? – preguntó Vector

- La reina había hecho numerosos viajes de incógnito para conseguir aliados para la causa. Uno de ellos fui yo, que entonces era buscador de tesoros. Tiempo más tarde conocí a Sonic y a sus hermanos, que luchaban contra ese falso Robotnik – dijo mirando al cielo – Nunca olvidaré ese día.

- Y dime, Knuckles – dijo Tails – ¿Consiguieron vencer al falso Robotnik?

- No – dijo Knuckles con tristeza – creyeron haberlo vencido tras una última batalla terrible. Pero entonces resurgió con más Roboguardias que nunca. Lograron hacer prisioneros a Manic y Sonia. Únicamente Sonic, gracias a su velocidad, consiguió escapar, pero perdió este medallón. Quiso haber salvado a sus hermanos, pero no pudo. Eran demasiados enemigos para él, y entonces no conocía el verdadero poder de las Esmeraldas Caos. De haberlo conocido, puede que la historia hubiera tenido otro final. Desorientado y abatido, abandonó aquel inhóspito lugar. Después os conoció a todos vosotros

- Pero ahora sí conoce el poder de las Esmeraldas Caos – dijo Tails – Podría transformarse en Súper Sonic y vencer fácilmente a ese ejército de Roboguardias

- Es posible, Tails – dijo Knuckles – pero Sonic le tiene miedo a ese lugar. Ni aunque estuviera transformado en Súper Sonic tendría valor suficiente para acercarse por allí

- ¿Y qué ocurrió con la madre de Sonic? – preguntó Amy

- No se sabe. Durante el viaje de sus hijos, ella les ayudaba indirectamente, dejándoles pistas y cosas por el estilo. Después de que Sonic se quedara solo, no se supo más de ella... hasta ahora

- ¿Crees que esta nota es de ella? – preguntó Cream

- Sí, conozco su letra. Lo que no sé es por qué ha tardado tanto tiempo en volver a aparecer. – dijo pensativo Knuckles – Es extraño. Tal vez nos estuviera espiando y así supo que hoy íbamos a celebrar el cumpleaños de Sonic ¿Viste algo extraño, Amy?

- Ahora que lo dices, nada más despertarme me asomé por la ventana y me pareció ver una figura, – contestó Amy – pero después de frotarme los ojos ya no estaba. Pensé que me lo habría imaginado

- ¡Seguro que era ella! – dijo Knuckles – debió hacerse invisible para que nadie la detectara y dejó el paquete en tu buzón

- Esto es increíble – dijo Amy llorando – con todo lo que Sonic ha pasado y nunca nos lo ha contado. Se le habría hecho todo más llevadero si me lo hubiera contado.

- Pero eso era cosa de Sonic, Amy – dijo Vanilla – Seguro que estaba esperando el momento más adecuado para decírnoslo. Ten en cuenta que algo así no es fácil de contar

- ¿Y como sabes tú todas estas cosas? – dijo Tails

- Porque me las contaron el propio Sonic y su madre, la reina – dijo Knuckles cerrando los ojos – como veis Sonic ha tenido una vida muy dura. No le reprochéis que nunca os haya hablado de su pasado. No era fácil y disimulaba a los ojos de los demás pareciendo optimista

- Otra cosa, Knuckles – dijo Tails con curiosidad – cuando hace años Sonic y yo luchamos juntos contra Eggman por la Esmeralda Principal y tú luchaste contra nosotros, ya sabes, en la batalla en la que tú y yo nos conocimos ¿No reconociste a Sonic? ¿No te extrañó que estuviera solo?

- Verás, Tails – dijo Knuckles – creo que Sonic y yo te debemos una explicación. Cuando os vi a los dos creí que Sonic había cambiado de bando y que queríais robarme la Esmeralda Principal. Entonces la única idea en mi cabeza era proteger la Esmeralda Principal, no se me ocurrió discutir con Sonic sobre el pasado. Aunque como bien recordarás poco después descubrí que Eggman me había engañado, fingiendo ser mi amigo, para robármela. Entonces supe que me había equivocado y me presté a ayudaros. Sonic y yo hablamos de lo ocurrido en Robotrópolis cuando tú estabas intentando reparar el Tornado, después de la última batalla. Entonces él me pidió que actuara como si no nos conociéramos de nada y que no volviera a mencionar nada de ese pasado que él quería olvidar – se le resbaló una lágrima por la mejilla

- Una bonita historia – dijo de pronto una voz – ¿Ha llegado ya el turno de las preguntas?

Todos se giraron y gritaron al unísono:

- ¡Shadow!

De la oscuridad surgió con expresión impasible Shadow, flanqueado por Rouge y Omega. Se dirigieron al grupo con paso firme y lento.

lunes, 27 de agosto de 2012

3. El origen de Sonic 1/2


antes de todo, les aviso que este capitulo es algo triste y no quiero que ustedes se pongan tristes, bueno eso es todo.  Atte. Kirara

"La guerra todavía no ha terminado. Por favor, no abandones. No es demasiado tarde. La esperanza nunca se perderá"

Era el mensaje que había en el interior del paquete, y junto a él un pequeño medallón brillante con forma de guitarra.


- ¿De quién era este regalo? – preguntó alarmado Knuckles

- No sé – dijo Amy – lo encontré esta mañana en mi buzón. Tenía una etiqueta que decía que era para Sonic. Supuse que era el regalo de Tails

- Mi regalo era un reloj – intervino Tails – ¿No te acuerdas?

- No puede ser – repitió Knuckles mirando fijamente el medallón

- ¿Qué significa esto, Knuckles? – preguntó Tails – ¿Por qué ha salido corriendo Sonic al ver esto?

- Sí, dinos – inquirió Amy – Parece como si hubiese visto un fantasma

Knuckles permaneció en silencio durante algunos segundos, pensativo. Entonces empezó a hablar:

- Debería contároslo él, dado que esta historia le afecta directamente. Pero esto también me concierne a mí. Os contaré hasta donde sé

- Sí, dinos – dijo Cream

- Todo empieza con el origen de Sonic, algo de lo que nunca os quiso hablar. Nació en un reino llamado Ericius

- ¿Ericius? – dijo Tails – Que extraño. Ese lugar no me suena de nada, y mira que Sonic y yo hemos recorrido el mundo varias veces

- Lógico, Sonic nunca ha querido volver a pasar por allí. Hace mucho tiempo que perdió ese nombre – contestó Knuckles – actualmente es parte de Robotrópolis

- ¿Robotrópolis? – preguntó Amy con sorpresa - ¿Te refieres a ese lugar del que se dice que quien entra no sale nunca?

- Así es, pero no siempre fue así. En el pasado esa zona estaba compuesta por reinos prósperos y pacíficos, hasta que un día apareció un villano que empezó a tiranizar esos reinos robotizando a sus ciudadanos. Su nombre era doctor Robotnik

- ¿Doctor Robotnik? ¿Te refieres a Eggman? – preguntó Cream

- En el pasado pensábamos que sí, pero pronto descubrimos que no eran la misma persona – dijo con preocupación Knuckles – aquel Robotnik tenía que ser un impostor o algo parecido. El padre de Sonic, el rey de Ericius, desapareció cuando decidió enfrentarse al impostor, y la reina, entonces embarazada, se ocultó en una aldea llamada Mobodoon para estar segura. No mucho después dio a luz a tres hijos

- ¿Qué? – interrumpió Amy – ¿Sonic es un príncipe? ¿Y tiene hermanos? ¿Por qué nunca nos ha hablado de todo esto?

- Lo sabrás más adelante, Amy, déjame terminar – dijo Knuckles molesto – El caso es que cuando Sonic y sus hermanos nacieron, un hechicero, conocido como el Oráculo de Delphius, formuló una profecía. No recuerdo lo que decía exactamente, pero sé que implicaba que la madre de Sonic tenía que abandonar a sus hijos

- ¿A... Abandonarlos? – dijo Cream con lágrimas en los ojos y mirando a su madre. Ésta abrazó a su hija y le dio un beso en la frente para tranquilizarla – E... entonces tuvo que ser muy doloroso para ella

- Así es – dijo Knuckles con severidad. Tuvo que dejar a cada hijo con una familia

- Y dime – dijo Vector de pronto – ¿Qué ocurrió con los niños?

- Como os he dicho, cada uno fue con una familia. Sonia, fue dejada con una aristócrata. Sonic estuvo con un matrimonio de campesinos, y Manic, el último en nacer, iba a ser dejado en una familia de clase media, pero fue raptado por un ladrón. Por suerte, ese ladrón tenía buen corazón y lo crió como a un hijo

- ¿Manic y Sonia? – preguntó Tails – ¿Y Sonic volvió a verlos?

- Espera, que ya casi he llegado – dijo Knuckles – Cuando Sonic era muy pequeño, sus padres adoptivos fueron capturados para ser robotizados. Él se salvó porque le dijeron que saliese corriendo. No pudo hacer nada. Tan sólo pudo ver como la casa donde se crió era incendiada

- Ooooooh, es horrible – dijo Amy también con lágrimas en los ojos – ¿Y qué le pasó entonces, se quedó solo?

- No. Fue criado por un hermano de su verdadero padre, que vivía cerca de allí, a petición de la reina. Se llamaba Chuck. Enseñó a Sonic a luchar contra el falso Robotnik, y juntos sabotearon sus planes del falso Robotnik durante años.

- De modo que Sonic se crió sin saber quien era su verdadera familia – dijo Espío – ¿Es eso? Y entonces ¿Qué tiene que ver eso con este medallón? – dijo sosteniéndolo en vilo

- Cuando Sonic y sus hermanos nacieron, a cada uno le fue otorgado un medallón con poderes especiales. Según me contó el propio Sonic, un día se le apareció el Oráculo de Delphius y le dijo que debía encontrar a sus hermanos, a través de la música

- ¿Música? – preguntó Tails mirando el medallón – Ah, sí, ya veo que tiene forma de guitarra

- De los medallones podían salir instrumentos musicales, que a su vez también eran unas armas muy poderosas, – recordó Knuckles – pero solo podían activarlos y utilizarlos sus verdaderos portadores, los príncipes de Ericius

- O sea, Sonic, Manic y Sonia – dijo Amy

- ¿Y encontró Sonic a sus hermanos? – preguntó Tails

- Sí, pero a qué precio. Una noche, en un bar de los suburbios, Sonic se puso a tocar con una guitarra una melodía que había sentido de pronto en su corazón. Sus hermanos, aunque se hallaban lejos de allí, sintieron la música, y acudieron a ese lugar atraídos por ella. Entonces se pusieron a tocar juntos, aunque no se conocían de nada. Pero fueron descubiertos, y entonces el ejército de Roboguardias del falso Robotnik capturó a los seres queridos de los tres hermanos, y más tarde los robotizó. Por suerte, Sonic y sus hermanos lograron salvarse, y en ese momento el Oráculo les encomendó una misión: derrotar al falso Robotnik y encontrar a su madre.

- ¿Y qué pasó entonces? – preguntó Vector 

Continuara...


2. Un regalo inesperado 2/2


Entonces pide un deseo y sopla las velas – dijo Cream

Sonic cerró los ojos durante unos segundos, pensando en un deseo. Poco después sopló las velas, apagándolas todas de un soplido.

¡Y ahora los regalos! – dijo con entusiasmo Amy señalando un montoncito de paquetes que había junto a la mesa – el mío el primero, a ver qué te parece

Le acercó a Sonic el primer paquete. Sonic lo abrió y sacó de él un portarretratos con una foto de ellos dos

¡Para que siempre te acuerdes de mí! – dijo risueña Amy

El resto de regalos fueron dispares: Tails le regaló un reloj multifunción, Knuckles unos zapatos, Cream y su madre un libro sobre los lugares más hermosos de Mobius, y Vector, Espío y Charmy un disco de música con las mejores grabaciones del equipo Chaotix.

Muchas gracias, chicos. Esto me ha emocionado mucho – dijo Sonic

Espera – dijo Tails – todavía te queda un regalo – dijo señalando un pequeño paquete que estaba encima de la mesa

Es verdad, lo abriré de inmediato – dijo Sonic muy contento

Pero en cuanto lo abrió y vio su contenido, se quedó helado, como si hubiera visto algo muy desagradable, y unas lágrimas le resbalaron por las mejillas. Los demás lo miraron extrañados, entonces Knuckles le quitó el paquete y vio su contenido

No puede ser…

Sonic se levantó y salió corriendo de la casa a toda velocidad, ante el desconcierto de los demás. Su estela azul se alejó por el horizonte. No muy lejos de allí, Shadow, Rouge y Omega la vieron

Fíjate, Sonic ha salido disparado – dijo Rouge – seguro que Amy le ha pedido que se case con ella

Eso no me interesa – dijo Shadow – deberíamos preguntarles si saben dónde está el laboratorio de Eggman

SI ES PRECISO LES SACARÉ LA INFORMACIÓN POR LA FUERZA – dijo Omega cerrando su puño robótico

Ya me estáis cansando – dijo Rouge – nos acercaremos a esa casa y preguntaremos amablemente – dijo mirando a Omega y poniendo énfasis en esta última palabra – no es necesario usar la fuerza para que nos lo digan ¿Está claro?

DE ACUERDO – dijo Omega – SOLO ME INTERESA DESTRUIR LAS MÁQUINAS DE EGGMAN

Pero no al propio Eggman – dijo Shadow – le necesito para que me responda a algunas preguntas

Bien, caballeros, en marcha – añadió Rouge – tenemos algo que averiguar

¿Qué contendrá el misterioso paquete? ¿Por qué Sonic ha salido disparado? ¿Y por qué no había celebrado nunca su cumpleaños? Estas preguntas tendrán su respuesta en el siguiente capitulo. No se lo pierdan.

2. Un regalo inesperado 1/2



El sol despuntó al alba. Amy se despertó al recibir los primeros rayos de sol en la cara. Nada más abrir los ojos contempló el retrato de ella y Sonic juntos, y mirarlo era lo que más le gustaba al empezar el día. Miró el calendario y la fecha en él señalada: el 23 de junio. Había llegado el gran día. Después abrió la ventana y sintió una fresca brisa en la cara. Cerró los ojos mientras escuchaba los pájaros. Entonces abrió los ojos y vio el paisaje. Durante una fracción de segundo creyó ver una figura extraña, pero cuando se frotó los ojos ya no estaba. Seguramente se lo había imaginado. Entonces dijo con voz firme:

¡Bueno, en marcha! Tengo por delante mucho trabajo. Sonic no olvidará esta fiesta de cumpleaños

Unas horas más tarde, Sonic estaba sentado en el suelo, apoyado en un gigantesco árbol. Era casi mediodía, y miraba al horizonte, intranquilo. Desde hacía tiempo estaba muy preocupado. En tan poco tiempo habían pasado muchas cosas: habían perdido a Cosmo, Shadow había desaparecido, Chris había regresado a su mundo... Tantas pérdidas habían hecho mella en su corazón, y aunque intentaba disimularlo, algo en su interior quedaba herido todavía. A su mente vinieron muchas imágenes: el gran árbol en el que se había convertido Cosmo, el golpe que le dio Shadow cuando decidió detener él solo el ataque de los Metarex, las lágrimas que derramó Tails cuando le enseñó lo único que había podido rescatar de Cosmo, y sobre todo, la nave en la Chris regresó a su mundo alejándose y desapareciendo en el cielo.

Pero se puso a pensar: Tails debía haberlo superado, Chris seguro que había vuelto a sano y salvo a su mundo, y en cuanto a Shadow... era un hueso duro de roer, seguro que se había salvado, aunque no hubiese vuelto a dar señales de vida. Entonces no había razón para estar triste. Se puso en pie y trepó a lo alto del árbol. Desde allí admiró las vistas del lugar en el que se encontraba

¡Eh, Sonic!

Tails estaba sobrevolando en el Tornado X el lugar en el que se encontraba Sonic. Éste se puso muy contento de volver a ver a su mejor amigo, que para él era casi como un hermano pequeño. Bajó de un salto del árbol y fue a reunirse con él. El Tornado X aterrizó allí y Tails abrió la compuerta de la cabina, pero no bajó de avión. Sonic dijo:

¡Cuánto tiempo sin verte, Tails ¿Cómo estás?

Pero la cara de Tails mostraba una expresión muy seria:

¡No hay tiempo, Sonic! ¡Eggman ha vuelto! ¡Está en casa de Amy y la ha hecho prisionera!

¿Qué? ¿Ha vuelto? – dijo Sonic muy pensativo – ¿Qué tramará esta vez?

¡Rápido, sube! ¡No hay tiempo que perder!

Subió de un salto al Tornado X y se pusieron en camino. Mientras miraba de izquierda a derecha, buscando el posible rastro de destrucción, Sonic pensaba en su amigo. Hacía mucho tiempo que no le veía tan serio, y más extraño era que no dijo ni una palabra. Así que para romper el hielo, le preguntó

¿Cómo llevas lo de Cosmo, Tails?

El tono de voz de Tails cambió a tristeza

Pues... bien, creo. Ella no querría que me hundiese, así que debo ser fuerte – se llevó una mano a la mejilla – mira Sonic, ya estamos cerca de la casa de Amy. Haré aterrizar el avión

De acuerdo – dijo Sonic oteando los alrededores del avión – ¿Estás seguro de que está aquí? No veo su rastro de destrucción por ninguna parte

Eso es porque ha aparecido de pronto en la casa de Amy. Sin duda estará esperando a que tú aparezcas. Atento, que bajamos

Hizo la maniobra de aterrizaje junto a la única casa que había por esa zona. Era pequeña, y en el buzón de la puerta se distinguía una inscripción: "AMY ROSE", la misma que había en la puerta.

Tan pronto como se posaron en el suelo, Sonic bajó de un salto del avión y se dirigió corriendo a la parte de atrás gritando:

¡Ríndete, Eggman!

Pero allí no estaba Eggman, en su lugar había...

¡Sorpresa!

Muchas voces conocidas gritaron al unísono mientras una lluvia de confeti caía sobre él. 

Entonces la cara de Sonic cambió de preocupación a perplejidad. Amy corrió a abrazarse a él gritando:

¡Felicidades, Sonic!

Pero Amy no llevaba su vestido rojo de otras veces. Iba ataviada con un vestido blanco y azul celeste, y una diadema blanca que brillaba como si estuviera hecha de diamantes. Al verla, Sonic se quedó muy sorprendido.

Ah, vaya, yo... – Sonic se quedó sin palabras – no... no me esperaba esto. No sé qué decir

Siento mucho haberte mentido – dijo Tails detrás de él – Pero es que a Amy se le ocurrió que esta era la única forma de que vinieras sin distraerte con nada

Felicidades, Sonic – dijo Knuckles chocándole la mano – Espero que no te hayamos decepcionado con esta sorpresa

No,... desde luego que no – dijo Sonic, recuperándose de la sorpresa inicial – gracias Knuckles

Felicidades, Sonic – dijo una conejita que se dirigía hacia él. Tenía el vestido rojo y sus zapatos eran amarillos y naranjas. Junto a ella iban una coneja más grande, con un vestido granate y una falda morada, y un pequeño chao azul con una pajarita roja en el cuello.


Mis felicitaciones, Sonic – dijo Cream

Chiu, chiu – dijo Cheese

Gra... gracias Cream. Gracias, Vanilla. Gracias, Cheese. Muchas gracias a todos.

No te habrás olvidado de nosotros, ¿Verdad, Sonic? – dijo una voz a sus espaldas

Un gran cocodrilo verde, ataviado con unas grandes cadenas doradas, un camaleón morado y una abeja con un casco negro se acercaron a él

¡Pero si son Vector, Espío y Charmy! ¡Los grandes detectives!

Sentimos llegar con tanto retraso – dijo Vector mientras le estrechaba la mano a Sonic – pero estábamos ocupados con un caso muy importante

Sí – dijo Charmy riéndose – estábamos intentando averiguar donde había metido Vector su colonia favorita

¡Charmy! – Gritó Vector

Los demás se partieron de risa

¿Y como habéis sabido que hoy era mi cumpleaños? – preguntó Sonic con curiosidad

¿No te acuerdas que me lo dijiste el día que Chris volvió a su mundo? – Intervino Amy

Ah, es verdad. No me acordaba – dijo Sonic sonriendo – ¡Bueno, pues que empiece la fiesta! – Gritó con entusiasmo

La fiesta de cumpleaños duró hasta el anochecer. Sonic estaba muy animado. Lo mejor de la fiesta fue el momento del baile. Vector bailó con Vanilla, Tails con Cream, y Sonic con Amy. Se sentía un poco ridículo porque nunca antes había bailado, pero decidió olvidarlo. Al fin y al cabo, era el día de su cumpleaños ¿Qué podía salir mal?

En cierto momento, mientras Knuckles estaba bailando con Amy y Charmy con Cream, Tails le preguntó a Sonic:

Sonic, ¿por qué nunca me has dicho cuando era tu cumpleaños? Seguro que esta es la primera vez en mucho tiempo que celebras una fiesta como esta.

Sí, es verdad – dijo Sonic contento – Es que nunca tuve ocasión. Como siempre estábamos ocupados luchando contra Eggman, no había ocasión de celebrar nada, ¿No te parece?

La tarta de cumpleaños fue lo que más sorprendió a todos. Amy la había preparado bien a conciencia, porque era rosa, de dos pisos y en lo alto había unos muñecos, unas réplicas perfectas de Sonic y Amy, cogidos de la mano. Debajo de ellos había una inscripción que decía "FELICIDADES, SONIC" Y unas cuantas velitas de colores.

Espero que os guste. Me ha costado mucho trabajo prepararla – dijo orgullosamente Amy

Si me hubieses dejado ayudarte, no habrías tardado tanto – dijo Vanilla

Ya, pero es que estaba tan mentalizada en esto que no quería que nadie me molestase, lo siento – dijo sonriendo

¿Has puesto el número correcto de velas? – preguntó Tails

A ver que cuente... – intervino Sonic – Sí, no se ha equivocado. Hay dieciseis

Entonces pide un deseo y sopla las velas – dijo Cream

CONTINUARA...